Viajar por México: Riviera Maya

La playa de Isla Holbox, donde se funde el Mar Caribe con el Golfo de México

Después de haber publicado mi primer post viajero donde hablaba de lugares para viajar por México, en concreto del D.F., hoy comparto con vosotros mi experiencia recorriendo la Riviera Maya.

Mis circunstancias personales hicieron que el centro de operaciones de estos viajes fuese Cancún, un destino caracterizado por los paquetes hoteleros de “todo incluído”. Aquellos que me conocen un poco, saben que este tipo de turismo está muy alejado de mi personalidad. Aunque yo no me alojé en ninguno de estos hoteles (ojo, seguro que todos cuentan con un servicio estupendo, aquí no se cuestiona esto) sino en una casa en la ciudad, la sobreexplotación hotelera y la creación de lugares artificiales enfocados a este tipo de turismo se transmiten en todo Cancún. Sin duda lo que para mí es un defecto, para otros es una virtud, y así lo demuestra lor porcentajes de ocupación hotelera. Por lo tanto, no voy a entrar en esta cuestión, o por lo menos no en este post.

De lo que os quería hablar hoy es de los lugares que no puedes dejar de visitar si vienes a la Riviera Maya. Por favor, no te quedes únicamente en los hoteles de destino (ya sea Cancún, Playa del Carmen o cualquier otro resort de la costa de Quintana Roo). Alquila un coche o toma algún autobús, pero no te quedes sin conocer lugares que realmente merecen la pena. En este post hablo únicamente de algunos de ellos, de los que pude visitar pero ¡hay muchos más!

Las Ruinas Mayas de Tulum junto al mar turquesa del Caribe mexicano

El primero de ellos, y también el más cercano a Cancún, es Tulum. El lugar es conocido por tres cosas: su increíble playa de arena fina y aguas turquesas, su ambiente hippie y sus ruinas mayas situadas a orillas del mar. También cabe destacar que al ser un pueblo costero, se puede comer muy buen pescado y marisco fresco a precios más que asequibles. Un lugar donde se puede disfrutar de la gastronomía costera local es El Capitán, no dejes de visitarlo si estáis por la zona.

Si estás alojados en Cancún puedes hacer una excursión de un día pero si no tienes ningún paquete cerrado, te puedes alojar por un precio económico en cualquiera de los hoteles y hostales del pueblo. Nosotros nos quedamos en L’Hotelito que sin ser una maravilla sí cumple sus funciones de lugar económico, limpio y agradable.

Laguna de Bacalar, también conocida como Laguna de los Siete Colores

El segundo destino que no debes perderte es Bacalar. Se trata de un pueblo de los conocidos como “mágicos”, un apodo creado por el gobierno mexicano para proteger la riqueza cultural de estas poblaciones. Sin duda Bacalar cuenta con un encanto especial gracias a su laguna. Se trata de un lugar perfecto para darse chapuzones y nadar en sus más de 40 km de aguas de cristalinas que harán que te olvides del mar. De hecho, popularmente se dice que esta laguna cuenta con ocho colores. Lo cierto es que aún echándole imaginación, no pude llegar a apreciar más de cinco. Si te apetece, puedes jugar a contar los colores de la laguna en la fotografía anterior ¿cuántos ves?

Por cierto, si vas con un presupuesto holgado, te recomiendo que pases al menos una noche en Rancho Encantado, Para comer y cenar puedes acercarte a La Playita, donde sirven buenos tacos de pescados y pizzas de masa fina bastante ricas. Los precios son asequibles y, si tienes suerte, podrás disfrutar de música en directo.

Las playas, desérticas y paradisíacas, de Mahahual

Tercer destino: Mahahual. Si bien es cierto que he elegido la peor temporada para viajar al Caribe mexicano (agosto es época de tormentas tropicales y de mosquitos), he de reconocer que hay un cierto encanto en las playas desiertas que a pesar de no estar bañadas en ese momento específico por un sol radiante, siguen siendo igual de bonitas. Este es el caso de Mahahual, un pequeño pueblo donde no hay más atracción que la playa, las actividades que se pueden realizar en el mar (buceo, snorkel) y los restaurantes locales donde comer langosta, pescado entero o sopa de marisco.

Como comento, los días que viajamos a este pequeño pueblito “perdido de la mano de Dios” el tiempo no nos acompañó y no pudimos hacer esnorkel en el arrefice de coral Banco Chinchorro. Una pena.

Lo que sí hicimos fue disfrutar de comidas muy agradables en lugares como Capitán Mono. También cabe destacar los hoteles donde nos hospedamos: Hotel Quinto Sole, con habitaciones con vista a la playa o al atardecer (es decir, con vistas a la carretera, jeje) un poco más económicas, que es donde nos quedamos nosotros; y Matan Ka’an, más económico y sin vistas al mar, pero con una bonita decoración que cubre de encanto el lugar. Los dos pertenecen a la misma empresa hotelera: Koox Hotels.

La Chica Sonora en Isla Holbox

La Chica Sonora en la Isla Holbox.
Aunque no se vean en la foto, aquí tengo 60 picaduras de mosquito así que una cervecita sí me merecía, ¿no?

El último destino para el post viajero de hoy es la Isla Holbox, una isla a la que solo se puede acceder en ferry desde Chiquilá y cuyo atractivo, además de una playa muy particular donde las aguas del Mar Caribe se funden con las del Golfo de México, son las excursiones marítimas. En concreto, nosotros fuimos con un único objetivo que era hacer el tour del tiburón ballena. En estos tours, una lancha te lleva hasta la parte del mar donde se encuentran estos peces (los más grandes del mundo) únicamente en los meses de verano. Allí, puedes nadar con ellos y más tarde hacer snorkel para ver con tus propios ojos y de cerca la fauna marina. A la vuelta del tour, también ves a los flamencos, típicos de esta isla.

Un tour muy chulo pero que desafortunadamente no pudimos hacer. El sábado que viajamos había lluvias, pero nos animamos a continuar con el viaje porque el domingo daban sol y, por lo tanto, sí podríamos hacer el tour. Y así fue. El domingo amaneció soleado pero, por lo visto, aunque haga sol y buen tiempo en la isla, lo que ocurre en alta mar es otra historia, y el tour fue suspendido. Toda una decepción a la que además hay que añadir que esta isla está llena de mosquitos y que, debido a las citadas lluvias, las calles eran pequeños ríos que únicamente se podían atravesar metiendo los pies (remilgos fuera) y olvidándote de todo lo demás.

Experiencia Isla Holbox

Calor, mosquitos, pizza de langosta y calles inundadas: Isla Holbox.

La parte positiva de este viaje fue que el domingo, aunque no pudimos hacer el tour, sí pudimos disfrutar de un bonito día de playa acompañado de una riquísima pizza de langosta. Si por casualidad vienes a Holbox, no te olvides de ir a la Pizzería Edelyn y pedir una. El precio es un poco caro, pero merece la pena.

Por cierto, allí nos alojamos en Tribu Hostel, un lugar de mochileros con ambiente muy hippie y agradable (genial la zona de hamacas). Sin embargo, si tienes un poco más de presupuesto tampoco es mala idea quedarse en algunos de los hoteles con acceso directo a la playa y con instalaciones como piscinas y tumbonas. Si no te lo puedes permitir, siempre puedes usar estas instalaciones haciendo una consumición en sus bares / restaurantes, que es lo que nosotros hicimos.

Y esto es todo por hoy amigos. Aunque aún me encuentro en México y es probable que este fin de semana vaya a mi último destino de la Riviera Maya, no quería esperar a volver a Madrid para compartir este post con vosotros.

Por cierto, ¿alguien ha estado en la zona y tiene algo que aportar?

Próximo capítulo… Tikal (Guatemala).

5 thoughts on “Viajar por México: Riviera Maya

  1. Pingback: Viajar por México: D.F. | La Chica Sonora

  2. Me han gustado mucho los posts, deseando leer el tercero sobre mi querida Guatemala. El DF lo recuerdo como tú, alejado de estereotipos, con rincones deliciosos y bullente vida cultural. Disfruta mucho el viaje, besos

  3. Pingback: Canciones para los viernes: Relax | La Chica Sonora

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