El rock como mejor terapia: “La música nunca se detuvo”

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¿Puede el rock salvarnos y ser fuente de esperanza? Está claro que todos los amantes de la música diremos que sí sin apenas dudarlo. Pero más allá de la pasión y emoción que despierte en nosotros, lo cierto es que hay estudios que realmente demuestran que la terapia musical funciona ya que cuenta con efectos sanadores. Un ejemplo es el caso de estudio El último hippie, del popular neurólogo inglés Oliver Sacks, famoso por libros como El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (1985). Precisamente la cinta La música nunca se detuvo (2011), de Jim Kohlberg, está basada en este estudio.

La película retrata un clásico de los conflictos: una familia dividida por el choque cultural y generacional, en este caso de los años 60. En La música nunca se detuvo, el hijo (Lou Taylor Pucci) desaparece de casa y 20 años más tarde sus padres (J. K. Simmons y Cara Seymour) se reencuentran con él en un hospital, donde se encuentra debido a un tumor cerebral. Esta enfermedad hace que sea incapaz de distinguir entre el pasado y el presente, lo único que le mueve, que le emociona y que le hace recordar es la música que escuchaba en esa época: Bob Dylan, The Beatles, The Rolling Stones, Crosb, Stills & Nash, Buffalo Springfield y, sobre todo, Grateful Dead. Ante esta evidencia, los padres deciden buscar a una terapetua musical (Julia Ormond) que ayude a su hijo con la recuperación.

A pesar de ser un título de 2011, la película no llega a España hasta ahora, aunque no pasará por el cine sino que lo hará a partir del 27 de junio directamente en DVD, distribuida por Karma Films. De momento lo que sí podemos ver es el trailer ¿Qué te parece? ¿Te entran ganas de verla?

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