Mad Cool 2017: Día 2 (7 de julio). Ryan Adams, guitarras y melancolía folk como refugio emocional

Mad Cool Festival 2017

La segunda jornada del Mad Cool se teñía de tristeza por el accidente mortal del acróbata Pedro Aunión justo antes del concierto de Green Day. El viernes, después del concierto de Ryan Adams, muchos de nosotros no nos percatamos de lo sucedido. Según he podido leer, el accidente se vio en las pantallas del escenario principal, además de vivirlo en persona las personas que estaban en las primeras filas esperando el comienzo del cabeza de cartel. Sin embargo, lo único que sabíamos todos los demás es que la actuación de Green Day se estaba retrasando media hora. En un festival a un retraso no se le suele dar mucha importancia ya que es algo totalmente habitual, nunca imaginas que detrás haya un motivo tan triste y desgraciado.

Cuando a través de las redes sociales descubrí la triste noticia me quedé desolada y con muchas preguntas. Los saltos, la adrenalina desatada y los constantes “Madrid, let’s go crazy!” por Billie Joel Armstrong y compañía parecían irreales, fuera de lugar, insensibles incluso. Luego se ha sabido que la banda no fue informada de la muerte del trabajador y que de haberlo sabido lo más probable es que hubiesen cancelado la actuación.

La falta de comunicación y la decisión de seguir adelante con toda la programación por parte del festival ha sido muy criticada. Según hemos conocido por el segundo comunicado oficial publicado por Mad Cool, en todo momento se siguieron las recomendaciones de las fuerzas de seguridad del Estado para evitar problemas de seguridad. El problema es que intentar “tapar” esta información durante las cuatro horas y media que pasaron hasta que se publicó el escueto primer comunicado, quizás no fuera lo más acertado.

Por aquel entonces la noticia ya había saltado en todos lo medios de comunicación, sus redes sociales, las redes sociales de los asistentes… En un mundo donde la publicación de un comentario o una noticia es tan accesible a un solo clic, dejar que pase tanto tiempo hasta emitir un primer comunicado oficial, no parece lo más acertado ya que genera desconcierto por parte de un público que sí merece saber lo que ha sucedido.

Pero esta es mi opinión personal. Hasta que no sepamos todos los detalles de lo sucedido y se investigue a fondo, realmente todo lo que digamos son palabras vacías. De nada sirve acusar al festival sin conocer los detalles y qué cartas habrá que tomar en el asunto.

Día 2: El conciertazo. Ryan Adams


Un sueño cumplido. Después de años, por fin pude ver en directo a Ryan Adams. Y la espera mereció la pena. Puedo afirmar que durante la hora y cuarto que duró su concierto fui totalmente feliz. Su música está marcado por el desamor, desprendiendo una melancolía habitual que nos sirve de refugio emocional (como Fernando Navarro califica en El País). Y conocer que existe este refugio que son sus canciones y que siempre se puede acudir a ellas cuando uno lo necesita es todo un alivio. Ahora que he experimentado la fuerza y la hipnosis que produce su concierto, también se que el refugio se encuentra ahí, entre notas de folk, rock, country… Sonido americana en definitiva.

El músico de Jacksonville (Carolina del Norte) comenzó con Do You Still Love Me?, para continuar repasando su último trabajo, “Prisoner” (del que ya se puede escuchar Prisoner B-Sides), a través de unas buenas dosis de guitarra con temas como Gimme Something Good, Doomsday o Anything I Say To You Now.

To Be Young (Is to Be Sad, To Be High) o New York, New York sonaron de fábula y es que Ryan siempre ha sabido acompañarse de músicos excepcionales para compartir sus experiencias vitales, que no son otra cosa que sus canciones. Por otro lado, medios tiempos como Prisoner o la emotiva When Stars Go Blue nos llegaron al corazón y nos dejaron con ganas de más melancolía folk a la que el músico nos tiene acostumbrados.

* Vídeos del concierto en la página de Facebook de La Chica Sonora.

El concierto supo a poco, a muy poco. Ojalá no tarde tanto en regresar en nuestro país y podamos volver a disfrutar de este músico excepcional, tan virtuoso como atormentado, de aquellos de la vieja escuela que fomenta la imagen clásica del rock and roll star. Y es que él lo es, es toda una estrella que brilla con luz propia. Gracias por tu música Ryan. Gracias por haberme hecho disfrutar tanto.

Por respeto a la memoria del acróbata Pedro Aunión, que murió antes de la actuación de Green Day, no publicaré la crónica de este concierto.

Foto general: Mad Cool Festival.

Para ver imágenes de la jornada puedes hacerlo aquí.

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