Crónica Sonorama Ribera 2015 – Sábado 16 agosto

vetusta8

La segunda jornada del festival comenzaba como no podía ser de otra manera, en el centro de Aranda de Duero. Todo el mundo que acude al Sonorama Ribera lo dice: “los conciertos de la Plaza del Trigo y el ambiente en las calles son de las mejores cosas del festival”. Y es que quien ha venido lo sabe. Durante el día, las calles del pueblo -o ciudad, aquí no están muy claros los términos- son pura fiesta, conciertos en cada esquina, charangas, barras de bares en las calles… Vamos, una fiesta en la que todos pueden ser partícipes ya que, aunque forma parte de la programación del festival, estas actividades son gratuitas.

Como viene siendo habitual, hubo una actuación sorpresa en la Plaza del Trigo. En este caso se hizo a favor del proyecto Leãozinho que busca llevar la música a las favelas más pobres de Brasil y estuvo a cargo del periodista de Radio 3 Ángel Carmona y su banda, Aloha Carmona, además de varios artistas que salieron al escenario para interpretar temas de otros músicos. Por ejemplo: Pucho de Vetusta Morla interpretó Ser brigada de León Benavente, Marc de Sidonie se atrevió con El club de fans de John Boy de Love of Lesbian, Zahara cantó Que no de Deluxe, y Ángel Stanich hizo lo propio con Mi realidad de Lori Meyers:

Después de este conciertazo, la fiesta continuó en el pueblo hasta la noche, cuando nos acercamos hasta el recinto ferial. Esta es la crónica de los conciertos del sábado.

Sábado 16 de agosto

Xoel López, ¿qué sería del Sonorama sin él? Es la apuesta segura para abrir los platos fuertes de cualquier jornada festivalera. Curiosamente, en el Sonorama siempre le toca salir a escena cuando aún hay luz y siempre consigue llenar, emocionar, hacernos bailar y cantar. Porque Xoel es un grande, uno de esos músicos que ha sabido cambiar, innovar y reinterpretar su estilo. Una prueba es su último trabajo: “Paramales” (2015). No se ha conformado con el primer pop que consechó con Deluxe, ha ido más allá, ha experimentado con sonidos latinoamericanos, con sus raíces gallegas, y con todo aquello que se le plante por delante.

Cabe destacar la valentía de Xoel por salir él solito al escenario, al más puro estilo del hombre orquesta: voz, cuerda, percusión y showman. Todo en un uno señores. Tierra, Que no, A Serea o Mariñeiro, Historia universal (el amor no es lo que piensas), De vino y espejos, El amor valiente, Yo solo quería que me llevaras a bailar son algunos de los temas que completaron su repertorio. Un placer, como siempre.

Genial ver a una gran dama de la canción en el escenario, como es el caso de Anna Calvi. Y le llamo dama porque cumple las dos características básicas que desde mi punto de vista debe tener una gran artista: una voz espectacular y una fuerte presencia sobre el escenario. Esto es lo que nos ofreció Anna Calvi, una voz totalmente hipnótica y unos riffs oscuros y seductores. El concierto repasó los temas de “One Breath” (2013) como Suddently, Eliza además de volver a canciones de su primer trabajo del 2011 como Desire.

Genial versión de Wolf Like Me de TV on the Radio para cerrar una actuación que aunque no estuvo muy concurrida de público, puedo afirmar que precisamente por eso la disfruté muchísimo. Puede estar cerca del escenario sin tener que pelearme con una masa enfurecida y observar no solo el gran talento musical de Calvi, sino también de los músicos que la acompañaron. Conciertos así, que puedes vivir de forma pausada y a la vez disfrutarlos al máximo, siempre se agradecen dentro de un festival.

Y ya le tocaba el turno a los grandes de la noche, por no decir de todo el festival: Vetusta Morla. Pura explosión musical, maestría y demostración de por qué son los amos y tantas personas se trasladaron el sábado únicamente para verlos. Porque ya hacía tres años que Pucho y compañía no pisaban un escenario en el Sonorama y los fieles a la cita ya los echábamos de menos ¡y mucho! A fin de cuentas, este fue uno de los primeros festivales que les dio la oportunidad de tocar en directo, fue en un lejano ya 2008 cuando apenas eran conocidos.

Los músicos de Vetusta Morla son unos grandes, y con su inmeso último trabajo, “La Deriva” (2014) han reafirmado lo que ya sabíamos todos, que lo suyo no es flor de un par de discos, lo suyo es un jardín que seguirá floreciendo con los años.

Un directazo donde repasaron algunos de sus últimos temas como La deriva, Cuarteles de invierno, Fuego, además de Maldita dulzura, Un día en el mundo, Los días raros, Lo que te hace grande y la ya mitiquísima en sus directos que han sabido reintepretar con cada gira: La cuadratura del círculo.

Nos hicieron saltar, cantar, disfrutar y aplaudir como a ninguna de las bandas que pisaron el festival, porque decir Vetusta Morla es decir MÚSICA en mayúsculas. Geniales chicos, gracias por acercaros a Aranda de Duero, habéis hecho que esta edición haya sido muy especial.

Con la bandera de Canadá acompañando en todo momento a Sidonie en el escenario, los catalanes salieron a presentar su último trabajo: “Sierra y Canadá” (2014). Un pop más fácil de digerir -bajo mi punto de vista- que la piscodelia de El fluído García (2011). El concierto comenzó con su gran hit Fascinado para continuar repasando temas nuevos como Sierra y Canadá, Yo soy la crema, Estáis Ahí, Un día de mierda, además de otros de trabajos anteriores como El Incendio y El bosque.

Divertidos y entregados, como suele ser habitual en Sidonie, en especial en su cantante Marc, quien puede presumir de ser uno de los músicos más buenrolleros y simpáticos de la actual escena nacional.

En definitiva, un concierto más que correcto para poner el broche final de oro a lo que ha sido una estupenda edición. Puedes leer la crónica del viernes 15 de agosto aquí.

El domingo tocaba regresar a Madrid llena de recuerdos y ganas de que llegue agosto del 2016 para volver repetir. ¡Nos vemos enel próximo Sonorama Ribera!

Deja un comentario