Muere Dolores O’Riordan, la voz que puso banda sonora a los 90 se apaga

Dolores O’Riordan ha sido una de esas voces inconfundibles que, junto a The Cranberries, marcó a toda una generación. En este caso la de los 90, cuando miles de jóvenes comenzábamos a vivir, a escuchar lo que se empezó a denominar como rock alternativo, a ir a los bares, a nuestros primeros conciertos… Temas como Zombie, Dreams, Animal Instinct, Linger, Ode To My Family o Just My Imagination sonaban constantemente y eran parte de la banda sonora habitual de noches de fiesta, amigos, risas y lágrimas (por qué no). Pero también eran temas que estaban ahí, en la radio, sonando de fondo mientras estudiábamos para los exámenes de la universidad. ¡Cuántas veces habré cantado Zombie en la ducha!

Los temas de The Cranberries sonaban constantemente en la radio. Después de vender 5 millones de copias con Everybody Else is Doing It, So Why Can’t We? (1992), con su segundo trabajo No need to argue (1994) consiguieron vender ni más ni menos que 17 millones de discos en todo el mundo. ¡Era imposible huir de sus canciones! Y el caso es que tampoco se quería porque tenían ese algo hipnótico que enganchaba, que las hacía mágicas, como a la voz de O’Riordan.

Después del éxito de sus dos primeros discos, The Cranberries aún publicaron tres discos de estudios más –To the Faithful Departed (1996), Bury The Hatchet (1999), Wake Up and Smell the Coffe (2001)- antes de su separación en 2004, cuando empezaron a colaborar con otros músicos y a desarrollar sus propias carreras en solitario. Sin embargo, en 2009 se anunció el regreso de la banda, primero con una gira y después con la publicación del disco en estudio “Roses” (2012) y el unplugged “Something else” (2016), trabajo con el que actualmente estaban de gira. Mientras tanto, O’Riordan no dejó de grabar nuevo material con su otra banda: D.A.R.K. Se podría decir que profesionalmente estaban en un buen momento. Salas llenas, fans esperando verlos en directo. Todo parecía rodar.

Pero ayer se conocía la noticia de la repentina muerte de la cantante, con tan solo 46 años. La artista irlandesa se encontraba en Londres grabando y aunque hacía unos meses había tenido que cancelar algunos conciertos por problemas de salud, nada parecía indicar este terrible desenlace. Sus compañeros de profesión y seguidores no dejan de mostrar su pésame a través de las redes sociales. Una gran pérdida. Siempre te recordaremos Dolores.