Crónica Sonorama Ribera 2014

11

Soy una mujer de tradiciones, y como tal, me gusta mantenerlas. Por eso, todos los años voy a, por lo menos, un par de festivales de música indie durante el verano. Este año le ha tocado el turno al Sonorama Ribera y al Low Festival.

Acudir al primero de estos festivales probablemente sea una de mis tradiciones más antiguas y es que le visto nacer y crecer porque se celebra en Aranda de Duero, el pueblo de mi madre. Al segundo, el Low Festival, también le tengo mucho cariño ya que acudí a su segunda edición, de la cual me vine con muy buen sabor de boca, pero no tanto como este año. Chapó a los dos. ¡Muy grandes! Gracias por haberme dado tan buenos momentos. En este primer post, hablaré del Sonorama. Esta es mi crónica.

Sonorama Ribera

Por motivos de trabajo, solo pude hacer una visita exprés a este festival que se celebraba del 13 al 16 de agosto del 2014, en concreto únicamente acudí a la cita musical del viernes. Aún así y a pesar de las prisas, los viajes en autobús y las horas sin dormir, mereció la pena. ¡Vaya que sí mereció la pena! Disfruté de los conciertazos de Second, Depedro y unos grandísimos León Benavente e Izal. También vi a Amaral. He de decir que los de Zaragoza tienen una genial puesta en escena y la voz de Eva… increíble. Sin embargo, ya es la tercera vez que los veo en un festival y me reafirmo en que su estilo musical no me llega, no me cala, no me conquista. Aún con todo, cuentan con mi más merecido respeto ya que demuestran pasión y profesionalidad sobre el escenario, y eso siempre es de agradecer.

Casi casi por los pelos, llegué a tiempo para disfrutar de algunos de los conciertos que tradicionalmente se celebran durante el día en la Plaza del Trigo, en pleno centro del pueblo. De esta manera, todo el mundo -festivaleros, comerciantes, locales, abuelos, niños, jóvenes… ¡todos!- se vuelca con el gran acontecimiento que supone el Sonorama. Este es sin duda uno de los puntos diferenciales del festival con respecto a otros, y también uno de los que más gusta.

Y es que aunque no tengas tu abono comprado, puedes disfrutar del ambiente festivo y de conciertos de calidad de forma totalmente gratuita. Todo un regalo de lujo. De hecho, grupos de la talla de Vetusta Morla, Supersubmarina o los mismos Izal el año pasado tocaron aquí, en el escenario de la Plaza del Trigo. Cuando un concierto sobresale sobre los demás, los presentes siempre pedimos aquello de “escenario principal”, petición que la organización de Sonorama se lo toma muy en serio y, al año siguiente, este grupo forma parte del cartel oficial para tocar, cómo no, en el escenario principal. Este es el caso de Izal, sin duda los grandes triunfadores de la noche del viernes.

Izal

Después de este subidón de adrenalina y las visitas familiares correspondientes, tocaba poner rumbo al recinto donde se celebra el festival en sí. Mi tarde-noche sonorámica del viernes comenzaba con unos grandísimos Second que con cada actuación demuestran que saben más que de sobra lo que se hacen encima de un escenario. Con su habitual directo rotundo, animaron al personal presentando las canciones de su último trabajo, Montaña rusa (2013), donde se mezclan ritmos actuales con electrónica, pop e indie. ¡Vaya comienzo de noche!

A continuación le tocaba el turno a Depedro a quien tenía muchas ganas de ver ya que, por unas cosas y otras, aún no había podido hacerlo. Me encantó su fusión de ritmos latinos con folk, rock and roll, country… ¡Una pasada! Los músicos y la voz de Jairo Zavala combinan a la perfección. Y llegaron las estrellas de la noche: León Benavente e Izal.

Conciertazo el de León Benavente. Yo que ya venía con las pilas cargadas gracias a Second y Depedro, escuchar en directo a esta banda, catalogada con razón como la nueva sensación del indie nacional, fue el puntito que me faltaba para conseguir la felicidad máxima. Me encantó disfrutarlo con un público totalmente entregado que cantó, bailó y se emocionó con los temas de su primer disco homónimo que en directo suenan fuertes, estelares. Sin duda este será uno de los conicertos que recordaré por mucho tiempo. Genial.

Pero todavía quedaba otro concierto para recordar, el de Izal, a quien ya vi en directo en el Low Festival. Una vez más, lo viví, lo disfruté, lo canté y lo bailé. ¿Qué más puedo pedir? Esta banda ha demostrado de sobra ser una de las apuestas seguras para cualquier festival, saben mover al púbico, cuentan con unas guitarras potentes que calan, unas letras que piden a grito ser cantadas, una voz fuerte y luminosa, tan fuerte como su música. Precioso y emocionante.

Después de este directazo con su consecuente subidón de adrenalina a servidora solo le quedaron fuerzas para volver a casa a recuperarse ¡el sábado tenía que volver a Madrid para trabajar! Al año que viene… ¡repito! Y esta vez, acudiré a todo el festival.

Para todos aquellos que no pudisteis estar, estos vídeos reflejan un poco (nunca será igual que haberlo vivido en primera persona, eso está claro) el alma de las actuaciones del viernes. ¿Alguno de vosotros estuvo más días? ¡Comparte tu experiencia!


One thought on “Crónica Sonorama Ribera 2014

  1. Pingback: Mis festivales del verano 2014: Low Festival | La Chica Sonora

Deja un comentario