El arte de copiar: Copy Shop

Corto Copy Shop

¡Amantes del mejor cine! ¿Conocéis Copy Shop? Se trata de un corto del director austriaco Virgil Wildrich creado en el 2001 y nominado a los Oscar en el 2002. Toda una masterpiece que merece la pena descubrir y redescubrir. En mi caso la vi por primera vez en el 2011, cuando mi profesor de Moving Image en Londres me recomendó alquilar la colección de DVDs Cinema 16.

Y allí estaba Copy Shop, una película creada con la base de una idea original, un trabajo cuidadísimo de preproducción y rodaje, y un impecable tratamiento de la imagen en la postproducción. Todos estos elementos hacen que la cinta sea una pequeña obra de arte, y digo pequeña porque dura 11 minutos.

La idea del cortometraje es sencilla. Un día, un hombre que trabaja en un copisteria se levanta, se dirige al trabajo y se fotocopia su propia mano. A raíz de este acontecimiento la máquina cobra vida y empieza a copiar, literalmente, al citado susodicho.

Ayer volví a ver y admirar el corto e inmediatamente pensé que quería compartirlo con vosotros. Como guionista amateur y periodista especializada en cine no puedo hacer otra cosa que quitarme el sombrero y admirar la calidad de una historia muy bien pensada, trabajada y creada con un apoyo de postproducción y efectos especiales que dejan a cualquier espectador con la boca abierta. Por cierto, para los curiosos, os recomiendo ver su Making Of.

Copy Shop está compuesta por 18.000 fotogramas digitales fotocopiados, animados y filmados con una cámara de 35 mm. Casi nada. ¡Para que luego digan que en el cine todo está inventado! Desde aquí, mi más sincera felicitación y admiración.

¿Y a ti? ¿Qué te parece el corto?

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